Motivar a nuestros estudiantes a poder aprender, desde otras perspectivas será de gran beneficio no solo para ellos, si no el futuro de su propio mundo y de las personas que lo pueden llegar a rodear. Cuando los aprendizajes se llegan a dar de forma holística, se complementan y logran resultados satisfactorios.
Por otra parte, la educación inicial de calidad contribuye a disminuir los índices de repitencia, deserción y sobreedad en los siguientes niveles, constituyendo así una inversión de alta rentabilidad social que impacta en la eficacia y eficiencia interna de los sistemas educativos. Es por eso que debería de poder implementarse una adecuada formación para esta población, desde docentes preparados, hasta contenidos que realmente lleven a los niños a aprender a aprender.
No hay comentarios:
Publicar un comentario